Estoy fuera de Chile desde hace casi siete meses y, la verdad, la lejanía no se ha sentido para nada gracias a la conectividad de internet.
¿Habrán pensado nuestros abuelos algún día, que podríamos comunicarnos en vivo con una persona al otro lado del océano?, ¿que le podríamos ver la cara y conversar mirando una pantalla de un computador que es bastante más pequeño que una habitación completa? (de hecho el mio pesa 1,2 kilos!).
Impresionante, ¿cierto?
Quizás la pregunta es ¿hasta donde llegaremos?, el mito ese de "un chip bajo la piel" ¿será tan lejano?
Veía la película de James Bond "Dc. No" (la original, con Connery peinado a la gomina y sin canas), y me fijaba en los computadores onda "teletipo" que se mostraban como gran avance de tecnología, y eso era hace apenas 40 años.
Fuerte lo nuestro, pero bueno, lo importante es aprovecharla lo más posible, por lo menos antes de que nos metan un chip por..... bajo la piel.
martes, 20 de noviembre de 2007
lunes, 19 de noviembre de 2007
De cacería con Urko

No a todos les gusta ir de caza; de hecho algunos nunca han participado de una en su vida, pero debo decir que cuando se va de caza con personas que tienen metida esta disciplina en el cuerpo como cultura familiar, más que divertido, es realmente una pasion que sorprende.
Primero: la preparación previa.
Levantarse temprano, vestirse ad hock, subir los perros a auto, tener las armas listas y con papeles en regla, pasar frio y, como siempre, esperar al amigo atrasado en el cruce. Finalmente entrar al coto de caza.
Por estos lados (a unos 150 km de Bordeaux), entramos en un coto privado, lo que se traduce en un campo de explotacion forestal que implementó un criadero de aves de caza (faisanes, codornicesy perdices. También tienen jabalíes, pero sólo para cria y no para caza). Cuando un cazador llega (pevia reserva), compra los animales que desea´bajo el máximo estipulado por ley para cazar y luego de tener sus pájaros, se le asigna un determinado sector del campo para que literalmente "suelte" los pájaros, los deje arrancarse y luego los salga a cazar.
Puede sonar bruto, pero no lo es tanto. En definitiva, el cazador tiene lo que quiere, el empresario también y, como si fuera poco, la regulación es tal que, de entrar la policía o inspectores, pueden controlar fácilmente si se infringe alguna ley.
Otro punto a favor es, indudablemente, la seguridad: no hay niños corriendo que puedan tener riesgo de accidente, no hay perros que no sean de caza sueltos por alli ni, lo más frecuente, personas agenas al recinto que puedan pasar un mal rato.
Tal como las regulaciones de los vinos, acá parece que las regulaciones llegan incluso a los deportes y, como bien me dice Urko (gran personaje del Pais Vasco que me hizo la invitación), los cazadores siempre tienen los papeles al día tanto de las armas, los permisos de caza y de los perros, quienes además de estar entrenados para esto, deben cumplir con vacunaciones y permisos para poder hacer su trabajo.
Bueno, a quien no le guste la cacería, perdone el comentario, pero es un deporte que realmente apasiona y entretiene, sobre todo cuando uno disfruta de la delicia que es un plato de Perdicez en polenta, el que me voy a comer en una semanita más.
Gacias Urko por la gran mañana de caza.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Turquía: ¿Qué estamos haciendo acá?
Impresionante pero cierto, fui invitado por la embajada de Chile en Turquía a realizar una semana de actividades para promocionar productos chilenos en este mercado que parece tan lejano para los chilenos como lo puede ser Tombuctú.
Obvio, yo voy en la “segunda patita”, ya que Ritz-Carlton está participando también y lo hace con su Sommelier Pascual Ibañez en Estambul (“nuestro”, debería decir), yo llego una semana después a Ankara, la capital, para continuar con el programa e intentar, dentro de lo posible, aportar con un granito a esta pequeña pero gran iniciativa de la Embajada o, mejor dicho, de nuestro embajador Francisco Marambio, quien a punta de empeño logró sacar este evento adelante.
¿Por qué lo celebro tanto?, por varias cosas; primero porque me invitaron, obvio, y como persona educada hay que dar las gracias.
Segundo, porque creo desde hace años que si este tipo de programas de comunicación y promoción no se realizan más seguido, el vino chileno y sus productos seguirán sin aumentar sus ventas de manera importante.
Hace un par de semanas leía un artículo sobre los discursos y actividades realizadas por René Merino, Presidente de Viñas de Chile, y la frase que se me quedó clavada fue: “si el Gobierno no nos apoya…”.
Es cierto, si comparamos los aportes de gobierno australiano o francés por promocionar el vino y sus productos en el extranjero versus el aporte del gobierno chileno, quedamos mal parados. Pareciera que no hay interés o que las prioridades son otras.
Pero el problema no es sólo el Gobierno, si nos detenemos un poco en eso. El problema somos todos nosotros, los chilenos, al no dejar de ser amarretes e ignorantes con respecto al tema. Lo hemos repetido más de alguna vez: la calidad empieza por casa.
¿Cómo hacemos para poder crecer junto al vino sin que se convierta en tomatera?, ¿Cómo le cambiamos el switch a la juventud y que se pase de la promo de pisco con bebida de dos lucas del super por una botella de vino?, ¿Cómo hacemos que la gente que sale a comer realmente deje de pensar que mejor se come un lomo con papas antes de probar algún plato desconocido?. Creo que los esfuerzos, sean del tamaño que sea, son buenos y dan provecho, siempre y cuando se hagan, pero si no tenemos un programa real de cultura gastronómica desde los colegios hacia delante, el cambio se demorará diez generaciones a lo menos.
¿Ministerio del Turismo? Eso suena hace rato, pero nadie le pone la cola al gato. ¿Descentralización? No basta sólo con los hoteles cinco estrellas que se construyen, debemos enfocarnos en enseñar a comer con tenedor primero antes de saltar al exclusivo mercado de la hotelería internacional.
Leo a Greve en www.planetavino.com y las comparaciones con Buenos Aires o Venezuela suenan a chino para la gran clase media chilena, que no ha tenido la oportunidad de viajar o de conocer siquiera restaurantes diferentes de una parrillada.
No quiero decir que hay que evitar las comparaciones internacionales, todo lo contrario, pero quiero de alguna manera hacer conciencia de que necesitamos algo más de base desde el principio para poder construir más rápido nuestra cultura gastronómica.
Ya parecemos odiosos hablando de puntos de cocción, de comida limpia, sin crema, de preparaciones con productos nacionales, de las temperaturas de los vinos, de decantación, pero es lo que necesitamos potenciar más, es como “el segundo paso” para un consumidor que ya sale a comer, pero ¿Qué pasa con la dueña de casa?, ¿Cómo le hacemos llegar la información a doña Juanita de la esquina?, esa si que es tarea del Gobierno.
Quizás me pongo medio odioso, pero si en el colegio no existe un ramo tipo “buenos modales” o “como se realiza el servicio en una mesa”, difícil podremos pedirle a las nuevas generaciones que sepan diferenciar entre un cabernet y un Merlot.
Parece que me desvié un poco, pero creo que la relación entre lo que intentaremos hacer la Embajada de Chile, Pascual y yo en Turquía es muy similar a es: la primera piedra para potenciar a Chile como concepto país en un país lejano, más allá de solicitarle que compren una marca determinada. Ojala nos resulte.
Por lo pronto, sigo majadero, intenten educar en su propia casa, enséñenle al papá o al tío de cómo se descorcha y sirve una botella; ese sería un buen comienzo para que todos ayudemos a crecer.
Ánimo, créanme que se puede, sólo tienen que empezar.
Sitios de interés:
www.chileturquia.com
www.chileindia.com
Obvio, yo voy en la “segunda patita”, ya que Ritz-Carlton está participando también y lo hace con su Sommelier Pascual Ibañez en Estambul (“nuestro”, debería decir), yo llego una semana después a Ankara, la capital, para continuar con el programa e intentar, dentro de lo posible, aportar con un granito a esta pequeña pero gran iniciativa de la Embajada o, mejor dicho, de nuestro embajador Francisco Marambio, quien a punta de empeño logró sacar este evento adelante.
¿Por qué lo celebro tanto?, por varias cosas; primero porque me invitaron, obvio, y como persona educada hay que dar las gracias.
Segundo, porque creo desde hace años que si este tipo de programas de comunicación y promoción no se realizan más seguido, el vino chileno y sus productos seguirán sin aumentar sus ventas de manera importante.
Hace un par de semanas leía un artículo sobre los discursos y actividades realizadas por René Merino, Presidente de Viñas de Chile, y la frase que se me quedó clavada fue: “si el Gobierno no nos apoya…”.
Es cierto, si comparamos los aportes de gobierno australiano o francés por promocionar el vino y sus productos en el extranjero versus el aporte del gobierno chileno, quedamos mal parados. Pareciera que no hay interés o que las prioridades son otras.
Pero el problema no es sólo el Gobierno, si nos detenemos un poco en eso. El problema somos todos nosotros, los chilenos, al no dejar de ser amarretes e ignorantes con respecto al tema. Lo hemos repetido más de alguna vez: la calidad empieza por casa.
¿Cómo hacemos para poder crecer junto al vino sin que se convierta en tomatera?, ¿Cómo le cambiamos el switch a la juventud y que se pase de la promo de pisco con bebida de dos lucas del super por una botella de vino?, ¿Cómo hacemos que la gente que sale a comer realmente deje de pensar que mejor se come un lomo con papas antes de probar algún plato desconocido?. Creo que los esfuerzos, sean del tamaño que sea, son buenos y dan provecho, siempre y cuando se hagan, pero si no tenemos un programa real de cultura gastronómica desde los colegios hacia delante, el cambio se demorará diez generaciones a lo menos.
¿Ministerio del Turismo? Eso suena hace rato, pero nadie le pone la cola al gato. ¿Descentralización? No basta sólo con los hoteles cinco estrellas que se construyen, debemos enfocarnos en enseñar a comer con tenedor primero antes de saltar al exclusivo mercado de la hotelería internacional.
Leo a Greve en www.planetavino.com y las comparaciones con Buenos Aires o Venezuela suenan a chino para la gran clase media chilena, que no ha tenido la oportunidad de viajar o de conocer siquiera restaurantes diferentes de una parrillada.
No quiero decir que hay que evitar las comparaciones internacionales, todo lo contrario, pero quiero de alguna manera hacer conciencia de que necesitamos algo más de base desde el principio para poder construir más rápido nuestra cultura gastronómica.
Ya parecemos odiosos hablando de puntos de cocción, de comida limpia, sin crema, de preparaciones con productos nacionales, de las temperaturas de los vinos, de decantación, pero es lo que necesitamos potenciar más, es como “el segundo paso” para un consumidor que ya sale a comer, pero ¿Qué pasa con la dueña de casa?, ¿Cómo le hacemos llegar la información a doña Juanita de la esquina?, esa si que es tarea del Gobierno.
Quizás me pongo medio odioso, pero si en el colegio no existe un ramo tipo “buenos modales” o “como se realiza el servicio en una mesa”, difícil podremos pedirle a las nuevas generaciones que sepan diferenciar entre un cabernet y un Merlot.
Parece que me desvié un poco, pero creo que la relación entre lo que intentaremos hacer la Embajada de Chile, Pascual y yo en Turquía es muy similar a es: la primera piedra para potenciar a Chile como concepto país en un país lejano, más allá de solicitarle que compren una marca determinada. Ojala nos resulte.
Por lo pronto, sigo majadero, intenten educar en su propia casa, enséñenle al papá o al tío de cómo se descorcha y sirve una botella; ese sería un buen comienzo para que todos ayudemos a crecer.
Ánimo, créanme que se puede, sólo tienen que empezar.
Sitios de interés:
www.chileturquia.com
www.chileindia.com
miércoles, 31 de octubre de 2007
Después de la tormenta, ¿viene la calma?
Después del episodio de Andresito, llegarón el domingo por la noche mis TRES hermanas (si, las tres), como para rematar la crisis nerviosa con una inyección a la vena de parentezco.
Fuerte lo mio: tres locas de la cabeza preparadas para beberse lo que se les cruzara por delante, pelar a todos y ver por sus propios ojos lo malcriados que tengo a mis hijos.
Resumen de las tres y su estadía:
La Más Chica: Anita. ¡Mal!, se le hechó a perder la espalda con un lumbago en el trayecto desde Madrid a Burdeos y se quedó en cama casi los tres días, lo que no le impidió tomarselo todo desde la cama de campaña instalada en el living y las pocas incursiones que hizo a la cocina.
La Hippie de la Maria Luisa: impresionada sobre todo con Saint Emilion, fue la más fácil de las tres, la que nunca dejó de levantar su copa y aceptar cuanta preparación nueva existiera en la agenda culinaria diaria.
La Hippie estrenaba pololo nuevo, al que dejó en casa cuidando a los crios, así que parece que esta es una de esas "puebas" a que las mujeres nos someten al principio de la relación, como diciendo "y carreteo sola, y que "jué"".
La más chica: La Go: combatiendo problemas personales y algunos directamente conmigo, esta nueva Go, dos tallas más flaca, lanzada a la vida y con ganas de comerse el viaje, provocó más de algún roce en buena con cada uno de nosotros. Debe ser la "reinvención personal", pero aportó la necesaria cuota de profundidad en tres días de pelambre familiar.
Siguieron viaje a Londres, después a Paris y finalmente dos días más en Madrid, asi que las "tres yeguas" tienen para rato dándose.
Suerte hermanitas, viajar siempre es bueno, pero su paso por mi casa me hace darme cuenta una vez más que a veces uno necesita ese calor ahogante de la familia, esa conversación personal que ningún amigo, por cercano que sea, podrá nunca igualar.
Anécdotas antiguas, pololos (as), enteriores, situaciones íntimas que de alguna manera nos formaron, nos ayudaron a crecer y nos hacen hacer las cosas como las hacemos.
Quizás la familia "no se elige", como dice el refrán, pero indudablemente nos marca y nos define una serie de cosas en la vida.
Ánimo señores, créanme que todos tenemos una y, aunque sea más difícil de creer aún, TODOS la tenemos metida en la cabeza y en el pecho.
Un beso a la mamá.
jueves, 25 de octubre de 2007
HIJOS = mi más preciado tesoro
Todos los que somos padres compartimos la idea: nuestros hijos son lo más importante que nos ha pasado en la vida. De eso no hay duda.
Ayer, el menor de los mios (Andresito "El Terrible"), sufrió convulsiones y perdida de la noción.
Más allá del susto y pánico reinante, lo importante es saber como reaccionar frente a este tipo de situaciones que, bien manejadas, pueden evitar accidentes y problemas mayores, conviertiéndose en una anécdota y no en una tragedia.
La causa de la reacción de Andresito fue una subida de fiebre fuerte y rápida, lo que provoca que el sistema inmunológico del ser humano reaccione de manera agresiva al ataque del virus responsable. Resultado: convulsiones y todo lo demás que ya mencioné.
Esto de las convulsiones, que suena y es impresionante, no es tan lejano de la vida cotidiana como uno cree, pero sí hay que saber como diferenciar este tipo de reflejos del organismo de enfermedades mayores.
Para que entiendan la palabra "convulsion", imagínense el cuerpo de un niño vibrando entero, las cuatro extremidades, la espalda arqueada hacia atrás, los ojos en blanco, desorbitados, la boca que se mueve sin emitir sonido y dificultad de respiración.
Escribo esto porque si alguien me hubiera explicado antes esto, creo que ayer lo hubiera pasado "menos mal".
1.- hay que tener cuidado de no perder la cabeza; si nos calmamos podemos hacer más cosas que si entramos en histeria.
2.- cuando un niño convulsiona, a veces lo hace por una reacción emocional, léase pataleta incontenible, que no puede manejar. En estos casos se recomienda primero soplar ligeramente a la cara del niño y ver si reacciona. A veces con esto basta para que se pase todo y podamos sacarle la cresta por el susto que nos dio.
3.- si no reacciona al soplido, debemos recostarlo de forma horizontal, sujetarlo, especialmente la cabeza, y esperar a que las convulsiones pasen. Si las convulsiones duran más de dos minutos, debemos ponerle un paño entre los dientes y guantar otros tres minutos. Cuidado con los dedos porque las contracciones musculares son fuertísimas y pueden morder sin querer y hacernos heridas graves en las manos al tratar de meterle el paño entre los dientes (cuidado de no tapar la cabidad respiratoria).
4.- una vez pasada la convulsion, el cuerpo de la persona se encuentra agotado y es como si estuviera vegetal: no reacciona a sonidos, no contesta a estimulos del tipo bofetadas, palmazos o remezones, por lo que debemos ser concientes de cuidar sólo que su respiración y ritmo cardiáco sean normales aunque aún dificultosos. Calma otra vez, esa es la clave.
5.- el máximo cuidado se debe tener con la respirción y ritmo cardiáco de la persona, donde si no deja de respirar, está todo dentro de lo esperado, pero debemos chequear que sea constante aunque dificultosa.
6.- una vez pasados unos cinco minutos de la última convulsión, debemos abrigar a la persona y llevarla a un centro médico de urgencia, más que para detener la reacción, para determinar que la causó y tomar las medidas que determine el médico.
Calma, eso es lo principal, sé que pensar en dos o tres minutos en situaciones de stress de este tipo parecen imposibles, pero recuerden que el 90% de los casos son reacciones de las defensas del organismo, sobre todo en menores de 10 años, por lo que son más un susto que una enfermedad grave.
Ayer vi a mi hijo con epilepsia, vegetal y medio muerto. Lo pase muy mal, la imaginación da para mucho, pero afortunadamente sólo fue una reacción de una gastroenteritis viral que, supuestamente, mañana habrá desaparecido.
Ojalá que esto permita a más de alguno mantener la calma y poder reaccionar de buena manera, sobre todo con los "tesoros" de nuestra vida.
lunes, 22 de octubre de 2007
Champagne: año nuevo y GRANDE

La influencia del mercado asiatico parece que se está haciendo sentir, sobr todo en la Champagne, valle de producción históricamente reducida y, en los mejores años, sobrevendida.
El INAO, instituto que regula las denominaciones francesas, deinió que a partir del 2007 la producción por há puede ser mayor (15.500 kg/ha), haciendo que de alguna forma la sobredemanda del producto pueda paliarse en los años venideros.
Me acuerdo de las palabras de un dirigente de Champagne hace un par de meses: "por mucho que Asia quiera comprar más y más, nosotros estamos condenados a producir sólo lo que las plantas quieran dar, además de un máximo anual que no lo determinamos nosotros, asi que lamentablemente muchos mercados se verán resentidos por la falta de nuestro producto".
Mktg?, ¿palabras al viento para subir precios?. Puede ser, pero por lo menos una realidad que a muchos nos deja preocupados.
Si ya es caro comprar una botella de Champagne en Chile hoy en día ¿podremos comprarla en el futuro?.
Mirado desde otro punto de vista: ¿conviene realmente a los productos de elite dirigir sus ventas a un mercado creciente, si, pero comprobadamente poco conocedor?, o, mejor dicho, ¿vale la pena destinar las botellas al mercado asiatico que hoy esta definido más por moda que por cultura?
Más difícil aún de responder, pero la polémica viene creciendo. Por ahora, la recomendación es comprar Champagne porque de que va a subir, va a subir.
Las recomendaciones:
- Si les gustan los vinos frescos: Veuve Clicquot, Ruinart y Henriott
- Si les gostan los vinos complejos: Laurent Perrier, Bollinger, Paul Roger y Taittinger
- Los rosados: Laurent Perrier y Möet&Chandon
- El "Power Ranger": Krug
**Gracias a H. Riquelme por la corrección: Bollinger es una de las Champagnes más estructuradas del mercado (no se en que estaba pensando, errar es humano)
viernes, 19 de octubre de 2007
Just for english spoken
"Sometimes when I reflect back on all the wine I drinkI feel shame. Then I look into the glass and think about the workers in the vineyards and all of their hopesand dreams .. If I didn't drink this wine, they might be out of work and their dreams would be shattered.Then I say to myself, "It is better that I drink this wine and let their dreams come true than be selfish and worry about my liver."
~ Jack HandyWARNING: The consumption of alcohol may leave you wondering what the hell happened to your bra and panties.
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