Impresionante pero cierto, fui invitado por la embajada de Chile en Turquía a realizar una semana de actividades para promocionar productos chilenos en este mercado que parece tan lejano para los chilenos como lo puede ser Tombuctú.
Obvio, yo voy en la “segunda patita”, ya que Ritz-Carlton está participando también y lo hace con su Sommelier Pascual Ibañez en Estambul (“nuestro”, debería decir), yo llego una semana después a Ankara, la capital, para continuar con el programa e intentar, dentro de lo posible, aportar con un granito a esta pequeña pero gran iniciativa de la Embajada o, mejor dicho, de nuestro embajador Francisco Marambio, quien a punta de empeño logró sacar este evento adelante.
¿Por qué lo celebro tanto?, por varias cosas; primero porque me invitaron, obvio, y como persona educada hay que dar las gracias.
Segundo, porque creo desde hace años que si este tipo de programas de comunicación y promoción no se realizan más seguido, el vino chileno y sus productos seguirán sin aumentar sus ventas de manera importante.
Hace un par de semanas leía un artículo sobre los discursos y actividades realizadas por René Merino, Presidente de Viñas de Chile, y la frase que se me quedó clavada fue: “si el Gobierno no nos apoya…”.
Es cierto, si comparamos los aportes de gobierno australiano o francés por promocionar el vino y sus productos en el extranjero versus el aporte del gobierno chileno, quedamos mal parados. Pareciera que no hay interés o que las prioridades son otras.
Pero el problema no es sólo el Gobierno, si nos detenemos un poco en eso. El problema somos todos nosotros, los chilenos, al no dejar de ser amarretes e ignorantes con respecto al tema. Lo hemos repetido más de alguna vez: la calidad empieza por casa.
¿Cómo hacemos para poder crecer junto al vino sin que se convierta en tomatera?, ¿Cómo le cambiamos el switch a la juventud y que se pase de la promo de pisco con bebida de dos lucas del super por una botella de vino?, ¿Cómo hacemos que la gente que sale a comer realmente deje de pensar que mejor se come un lomo con papas antes de probar algún plato desconocido?. Creo que los esfuerzos, sean del tamaño que sea, son buenos y dan provecho, siempre y cuando se hagan, pero si no tenemos un programa real de cultura gastronómica desde los colegios hacia delante, el cambio se demorará diez generaciones a lo menos.
¿Ministerio del Turismo? Eso suena hace rato, pero nadie le pone la cola al gato. ¿Descentralización? No basta sólo con los hoteles cinco estrellas que se construyen, debemos enfocarnos en enseñar a comer con tenedor primero antes de saltar al exclusivo mercado de la hotelería internacional.
Leo a Greve en www.planetavino.com y las comparaciones con Buenos Aires o Venezuela suenan a chino para la gran clase media chilena, que no ha tenido la oportunidad de viajar o de conocer siquiera restaurantes diferentes de una parrillada.
No quiero decir que hay que evitar las comparaciones internacionales, todo lo contrario, pero quiero de alguna manera hacer conciencia de que necesitamos algo más de base desde el principio para poder construir más rápido nuestra cultura gastronómica.
Ya parecemos odiosos hablando de puntos de cocción, de comida limpia, sin crema, de preparaciones con productos nacionales, de las temperaturas de los vinos, de decantación, pero es lo que necesitamos potenciar más, es como “el segundo paso” para un consumidor que ya sale a comer, pero ¿Qué pasa con la dueña de casa?, ¿Cómo le hacemos llegar la información a doña Juanita de la esquina?, esa si que es tarea del Gobierno.
Quizás me pongo medio odioso, pero si en el colegio no existe un ramo tipo “buenos modales” o “como se realiza el servicio en una mesa”, difícil podremos pedirle a las nuevas generaciones que sepan diferenciar entre un cabernet y un Merlot.
Parece que me desvié un poco, pero creo que la relación entre lo que intentaremos hacer la Embajada de Chile, Pascual y yo en Turquía es muy similar a es: la primera piedra para potenciar a Chile como concepto país en un país lejano, más allá de solicitarle que compren una marca determinada. Ojala nos resulte.
Por lo pronto, sigo majadero, intenten educar en su propia casa, enséñenle al papá o al tío de cómo se descorcha y sirve una botella; ese sería un buen comienzo para que todos ayudemos a crecer.
Ánimo, créanme que se puede, sólo tienen que empezar.
Sitios de interés:
www.chileturquia.com
www.chileindia.com
Obvio, yo voy en la “segunda patita”, ya que Ritz-Carlton está participando también y lo hace con su Sommelier Pascual Ibañez en Estambul (“nuestro”, debería decir), yo llego una semana después a Ankara, la capital, para continuar con el programa e intentar, dentro de lo posible, aportar con un granito a esta pequeña pero gran iniciativa de la Embajada o, mejor dicho, de nuestro embajador Francisco Marambio, quien a punta de empeño logró sacar este evento adelante.
¿Por qué lo celebro tanto?, por varias cosas; primero porque me invitaron, obvio, y como persona educada hay que dar las gracias.
Segundo, porque creo desde hace años que si este tipo de programas de comunicación y promoción no se realizan más seguido, el vino chileno y sus productos seguirán sin aumentar sus ventas de manera importante.
Hace un par de semanas leía un artículo sobre los discursos y actividades realizadas por René Merino, Presidente de Viñas de Chile, y la frase que se me quedó clavada fue: “si el Gobierno no nos apoya…”.
Es cierto, si comparamos los aportes de gobierno australiano o francés por promocionar el vino y sus productos en el extranjero versus el aporte del gobierno chileno, quedamos mal parados. Pareciera que no hay interés o que las prioridades son otras.
Pero el problema no es sólo el Gobierno, si nos detenemos un poco en eso. El problema somos todos nosotros, los chilenos, al no dejar de ser amarretes e ignorantes con respecto al tema. Lo hemos repetido más de alguna vez: la calidad empieza por casa.
¿Cómo hacemos para poder crecer junto al vino sin que se convierta en tomatera?, ¿Cómo le cambiamos el switch a la juventud y que se pase de la promo de pisco con bebida de dos lucas del super por una botella de vino?, ¿Cómo hacemos que la gente que sale a comer realmente deje de pensar que mejor se come un lomo con papas antes de probar algún plato desconocido?. Creo que los esfuerzos, sean del tamaño que sea, son buenos y dan provecho, siempre y cuando se hagan, pero si no tenemos un programa real de cultura gastronómica desde los colegios hacia delante, el cambio se demorará diez generaciones a lo menos.
¿Ministerio del Turismo? Eso suena hace rato, pero nadie le pone la cola al gato. ¿Descentralización? No basta sólo con los hoteles cinco estrellas que se construyen, debemos enfocarnos en enseñar a comer con tenedor primero antes de saltar al exclusivo mercado de la hotelería internacional.
Leo a Greve en www.planetavino.com y las comparaciones con Buenos Aires o Venezuela suenan a chino para la gran clase media chilena, que no ha tenido la oportunidad de viajar o de conocer siquiera restaurantes diferentes de una parrillada.
No quiero decir que hay que evitar las comparaciones internacionales, todo lo contrario, pero quiero de alguna manera hacer conciencia de que necesitamos algo más de base desde el principio para poder construir más rápido nuestra cultura gastronómica.
Ya parecemos odiosos hablando de puntos de cocción, de comida limpia, sin crema, de preparaciones con productos nacionales, de las temperaturas de los vinos, de decantación, pero es lo que necesitamos potenciar más, es como “el segundo paso” para un consumidor que ya sale a comer, pero ¿Qué pasa con la dueña de casa?, ¿Cómo le hacemos llegar la información a doña Juanita de la esquina?, esa si que es tarea del Gobierno.
Quizás me pongo medio odioso, pero si en el colegio no existe un ramo tipo “buenos modales” o “como se realiza el servicio en una mesa”, difícil podremos pedirle a las nuevas generaciones que sepan diferenciar entre un cabernet y un Merlot.
Parece que me desvié un poco, pero creo que la relación entre lo que intentaremos hacer la Embajada de Chile, Pascual y yo en Turquía es muy similar a es: la primera piedra para potenciar a Chile como concepto país en un país lejano, más allá de solicitarle que compren una marca determinada. Ojala nos resulte.
Por lo pronto, sigo majadero, intenten educar en su propia casa, enséñenle al papá o al tío de cómo se descorcha y sirve una botella; ese sería un buen comienzo para que todos ayudemos a crecer.
Ánimo, créanme que se puede, sólo tienen que empezar.
Sitios de interés:
www.chileturquia.com
www.chileindia.com
5 comentarios:
Querido Ricardo:
Si, tienes toda la razón, pero muchas veces, cuando uno trata de hacer un pequeño aporte a la educación en cuestión y cuando tomas una botella de vino y le cortas la cápsula como corresponde o "hueles" el vino, suele suceder que eres tildado de ridículo, siútico, etc.
Me duele la guata cuando alguien toma la botella cerrada y le "clava" el descorchador y lo saca con cápsula y todo... es para llorar.
Igual seguiremos haciendo el intento, pero no es mala la idea de empezar desde chiquititos en el colegio, así crecen sin prejuicios, ni creyendo que son ridículos.
Besos
Tere
Tere:
Nadie dijo que esto fuera facil, al contrario, pero es como la famosa frase de "¿que es primero, la gallina o el huevo?"
Si no hacemos un esfuerzo y le metemos energía para cambiar esa mentalidad pueblerina y rasca de los chilenos, no podremos jamás crecer como se debe.
Si no te convenzo, preguntale a Colon.
Un beso
Grellet
Ricardito: No eres el único que tiene esas inquietudes, y si te sirve de consuelo, en algunos colegios ya se les enseña a comer de forma distinta a los niños; en el colegio de mi hijo, sin ir más lejos tienen el "día de la degustación" en el que aprenden a familiarizarse con sabores distintos, sobre todo con productos del mar y vegetales de uso poco frecuente, y de la misma manera, los apoderados elaboramos recetas junto a nuestros niños, y los niños junto a guias de enseñanza Media aprenden a elegir verduras en el supermercado etc, etc... un todo que aborda el tema de la alimentación sana, higiene para evitar la contaminación cruzada, modales en la mesa y el atreverse a probar antes de decir no me gusta solo juzgando por su aspecto, o por ser algo desconocido... La cultura del vino es un tema a parte, yo pido mucho menos, solo que no lo mezclen con coca cola... y el gato mi querido amigo, siempre tuvo cola, ya veremos quien le pone el cascabel ;)
Pame:
Quizás ese es un buen comienzo, pero creo que todos estamos de acuerdo en que es solo una muestra escasa de cultura comparado con el enome oceano de ignorancia en que nos vemos sumergidos.
Demosle para adelante, por lo menos al final del tunes se ve luz.
Amigo: Si no nos avergonzara tanto la desventurada e indolente ignorancia de nuestro país, seríamos menos los que elegimos volar al otro lado del mundo, sobre todo para darle a nuestros hijos algo mejor. Sin embargo, insisto en que todo empieza por casa, no mucho pueden hacer los colegios, o instituciones varias, si los padres, que son los que llevan el pandero en lo que es la cuna de la educación siguen comportándose como neardenthals analfabetos... es triste reconocer, que al chileno promedio, no le interesa comer bien, solo busca comer mucho, tampoco busca degustar un buen vino, si no emborracharse y aquellas costumbres, que para nosotros forman parte de arcanos rituales de las buenas maneras, para muchos no son otra cosa que meras siutiquerias... si es que alguna vez las notan... Podrias hacer un listado de lo que se hace y lo que no aludiendo a algun recuerdo macabro. - Me tomaré la libertad de comenzar -
SEÑORA: La servilleta de papel que va entre los dobleces de la servilleta de género, es para limpiarse el lápiz de labios y no manchar la copa ¡no para soplarse la nariz! (Hagalo sutilmente ¡por favor!) Y bueno también es cierto que muchas cosas son parte de la cultura de cada país y Chile claramente no tiene una cultura muy definida o bien no la tiene bien aprendida y menos arraigada, salta a la vista cuando todos celebran el 18 de Septiembre argumentando la borrachera en vista de que se celebra la independencia de Chile... señores, la independencia de Chile fue mucho despues, el 18 de Septiembre se celebra la PRIMERA JUNTA NACIONAL DE GOBIERNO ¡es agotador! podria estar semanas dando ejemplos semejantes... Es todo un tema, pero poco a poco se da un paso más y más allá se verá la luz.
"Et Umbra In Solem"
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