lunes, 19 de noviembre de 2007

De cacería con Urko


No a todos les gusta ir de caza; de hecho algunos nunca han participado de una en su vida, pero debo decir que cuando se va de caza con personas que tienen metida esta disciplina en el cuerpo como cultura familiar, más que divertido, es realmente una pasion que sorprende.

Primero: la preparación previa.

Levantarse temprano, vestirse ad hock, subir los perros a auto, tener las armas listas y con papeles en regla, pasar frio y, como siempre, esperar al amigo atrasado en el cruce. Finalmente entrar al coto de caza.

Por estos lados (a unos 150 km de Bordeaux), entramos en un coto privado, lo que se traduce en un campo de explotacion forestal que implementó un criadero de aves de caza (faisanes, codornicesy perdices. También tienen jabalíes, pero sólo para cria y no para caza). Cuando un cazador llega (pevia reserva), compra los animales que desea´bajo el máximo estipulado por ley para cazar y luego de tener sus pájaros, se le asigna un determinado sector del campo para que literalmente "suelte" los pájaros, los deje arrancarse y luego los salga a cazar.

Puede sonar bruto, pero no lo es tanto. En definitiva, el cazador tiene lo que quiere, el empresario también y, como si fuera poco, la regulación es tal que, de entrar la policía o inspectores, pueden controlar fácilmente si se infringe alguna ley.

Otro punto a favor es, indudablemente, la seguridad: no hay niños corriendo que puedan tener riesgo de accidente, no hay perros que no sean de caza sueltos por alli ni, lo más frecuente, personas agenas al recinto que puedan pasar un mal rato.

Tal como las regulaciones de los vinos, acá parece que las regulaciones llegan incluso a los deportes y, como bien me dice Urko (gran personaje del Pais Vasco que me hizo la invitación), los cazadores siempre tienen los papeles al día tanto de las armas, los permisos de caza y de los perros, quienes además de estar entrenados para esto, deben cumplir con vacunaciones y permisos para poder hacer su trabajo.

Bueno, a quien no le guste la cacería, perdone el comentario, pero es un deporte que realmente apasiona y entretiene, sobre todo cuando uno disfruta de la delicia que es un plato de Perdicez en polenta, el que me voy a comer en una semanita más.

Gacias Urko por la gran mañana de caza.


No hay comentarios: