miércoles, 15 de agosto de 2007

Ecologicos

Ecólogo, ecología, ecologista: ¡que complicación!, ¡que lata!

Recién hoy, si hoy, acaba de ser publicado una noticia donde se anuncia que, finalmente y luego de 15 años, la única ley de protección del bosque nativo chileno ha sido “pasada” a la Cámara de Diputados donde, si Dios nos ayuda y los Parlamentarios lo permiten, será aprobada definitivamente.

Más allá de criticar la rapidez de la parafernalia legislativa chilena, ¿es posible que en uno de los rincones más lejanos del planeta, donde apenas llegan los aviones, una ley que protege el activo más preciado de la Tierra se demore tanto?. Parece que sí; y lo peor de todo, los chilenos no tienen idea de lo que esto significa.

La ley famosa define cosas tan básicas como “árbol”, “bosque” y “bosque nativo”, primera piedra para que la explotación de este recurso se norme un poco y se intente defender a especies en peligro de extinción.

¿Qué tiene que ver con el vino?, quizás nada, pero lo importante es que esto nos incluye a todos, a los chilenos y a la tierra que nos queda y que Tompkins ni Piñera aún no compran.

Para mi, la ecología y la protección del medio ambiente son algo importante; creo en el biodinamismo como ciencia y, especialmente, cuando se aplica a la producción agrícola donde, quizás, el más conocido defensor del movimiento en Chile es Álvaro Espinoza (¿o debo decir su mujer, Marina?), por lo mismo, estos párrafos van más allá de una crítica y lo que intento hacer es crear un poco de conciencia hacia algo que se nos olvida: los chilenos somos tremendamente ricos en algo que no vemos porque lo tenemos frente a nosotros todos los días, las riquezas naturales aún inexploradas y poco explotadas.

La necesidad de energía es un echo, por lo tanto, los que están en contra de las represas e hidroeléctricas, empiecen a apagar luces y a cuidar el agua, o no tienen asidero ético de que echar mano, por lo menos hasta que el Gobierno se decida a dejar de lado las políticas añejas y empiece con una definición hacia la única alternativa posible para obtener el recurso: la energía nuclear.

Plantas de energía nuclear, antes de negarlas, estudien un poco: basta con una (si, una), planta nuclear para satisfacer las necesidades eléctricas de Santiago. Fuerte ¿cierto?

¿y los desechos?, ¿y si la ponemos en el desierto de Atacama?, onda Tercera región en medio de la nada y así le decimos a los argentinos y bolivianos que no queremos su gas, ¿les tinca?. Bueno, los expertos lo dirán y los políticos lo definirán. Eso es tarea de ellos. Mientras, les mando algunos datos para ahorrar energía.

1.- No “vitrinees” en el refrigerador; cada vez que abres la puerta del “refri” y no sacas nada pierdes temperatura que debe ser recuperada y eso requiere de energía eléctrica adicional a tu consumo.


2.-Apaga las luces de tu casa que no están en uso.


3.-Cierra la llave del agua cuando estás lavándote los dientes o afeitándote, esa simple y fácil práctica ahorra entre 50 y 60 litros de agua mensuales por persona (considerando que te afeitas y lavas los dientes sólo una vez al día; si te los lavas más de una vez, ¡multiplica!)


4.-No es necesario que plantes un árbol; con que tengas una planta en casa purificas una enormidad de metros cúbicos de aire al día sin mover ni un dedo, Lo importante es que te preocupes de que esa planta no se muera (basta con regarla una vez cada dos días).


5.-Coloca una bolsa grande en el auto, así, cuando vas al super la usas y evitas el consumo de bolsas plásticas.


6.-Si vives en un condominio, llama a COANIL y pide un recipiente de reciclage de botellas; así te evitas el “cacho” de donde botar la botellita y ayudas reciclando y ayudando a niños que lo necesitan.

7.-Si compras vinos en una tienda, pide cajas recicladas (léase las mismas en que venían los vinos), y evita tener un doble empaque (cajas de cartón en bolsas de plástico).

8.-Apaga la TV o la radio si no la estás escuchando.

9.-Lava los platos en una lavaza, no con el agua corriendo.

¿Una tontera?, puede ser, pero reflexionen y dense cuenta que siguiendo algunos de los datos que les menciono antes podemos aportar un pequeño granito de arena para ayudar a ahorrar de nuestra billetera y cuidar del medio ambiente.

“Grellet el Verde” dirán algunos, da lo mismo, pero lo importante es que a lo menos uno lo haga.
Salud, estoy brindando con vino biodinámico.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Querido Ricardo:
Hoy acabo de saber de este blog.
Espero que no sea un poco tarde para colaborar con un granito de arena a este gran comentario ecológico:
- Cuando no estés usando el calefont, mantenlo apagado, ya que esa pequeña llamita también produce un consumo de gas y obviamente de dinero.
- En invierno aprovechar el sol (cuando hay, obvio) y abrir cortinas al máximo para que caliente la casa, así usamos menos la estufa o la calefacción.
- En el verano debemos regar de noche y no de mañana, ya que el calor del día evapora gran parte del agua del riego. En cambio con el riego de noche el agua se aprovecha al máximo y con eso no es necesario regar todos los días.
- No "barrer" la calle con agua. Muchas personas usan AGUA POTABLE (My God!!) para barrer la calle, en vez de usar una herramienta tan antigua y útil como la escoba.

Por el momento eso es todo.
Besitos
Tere

Ricardo Grellet dijo...

Tere:
Gracias a ti por el comentario, todo suma.
Un abrazo
Grellet