jueves, 25 de octubre de 2007

HIJOS = mi más preciado tesoro

Todos los que somos padres compartimos la idea: nuestros hijos son lo más importante que nos ha pasado en la vida. De eso no hay duda.
Ayer, el menor de los mios (Andresito "El Terrible"), sufrió convulsiones y perdida de la noción.
Más allá del susto y pánico reinante, lo importante es saber como reaccionar frente a este tipo de situaciones que, bien manejadas, pueden evitar accidentes y problemas mayores, conviertiéndose en una anécdota y no en una tragedia.
La causa de la reacción de Andresito fue una subida de fiebre fuerte y rápida, lo que provoca que el sistema inmunológico del ser humano reaccione de manera agresiva al ataque del virus responsable. Resultado: convulsiones y todo lo demás que ya mencioné.
Esto de las convulsiones, que suena y es impresionante, no es tan lejano de la vida cotidiana como uno cree, pero sí hay que saber como diferenciar este tipo de reflejos del organismo de enfermedades mayores.
Para que entiendan la palabra "convulsion", imagínense el cuerpo de un niño vibrando entero, las cuatro extremidades, la espalda arqueada hacia atrás, los ojos en blanco, desorbitados, la boca que se mueve sin emitir sonido y dificultad de respiración.
Escribo esto porque si alguien me hubiera explicado antes esto, creo que ayer lo hubiera pasado "menos mal".
1.- hay que tener cuidado de no perder la cabeza; si nos calmamos podemos hacer más cosas que si entramos en histeria.
2.- cuando un niño convulsiona, a veces lo hace por una reacción emocional, léase pataleta incontenible, que no puede manejar. En estos casos se recomienda primero soplar ligeramente a la cara del niño y ver si reacciona. A veces con esto basta para que se pase todo y podamos sacarle la cresta por el susto que nos dio.
3.- si no reacciona al soplido, debemos recostarlo de forma horizontal, sujetarlo, especialmente la cabeza, y esperar a que las convulsiones pasen. Si las convulsiones duran más de dos minutos, debemos ponerle un paño entre los dientes y guantar otros tres minutos. Cuidado con los dedos porque las contracciones musculares son fuertísimas y pueden morder sin querer y hacernos heridas graves en las manos al tratar de meterle el paño entre los dientes (cuidado de no tapar la cabidad respiratoria).
4.- una vez pasada la convulsion, el cuerpo de la persona se encuentra agotado y es como si estuviera vegetal: no reacciona a sonidos, no contesta a estimulos del tipo bofetadas, palmazos o remezones, por lo que debemos ser concientes de cuidar sólo que su respiración y ritmo cardiáco sean normales aunque aún dificultosos. Calma otra vez, esa es la clave.
5.- el máximo cuidado se debe tener con la respirción y ritmo cardiáco de la persona, donde si no deja de respirar, está todo dentro de lo esperado, pero debemos chequear que sea constante aunque dificultosa.
6.- una vez pasados unos cinco minutos de la última convulsión, debemos abrigar a la persona y llevarla a un centro médico de urgencia, más que para detener la reacción, para determinar que la causó y tomar las medidas que determine el médico.
Calma, eso es lo principal, sé que pensar en dos o tres minutos en situaciones de stress de este tipo parecen imposibles, pero recuerden que el 90% de los casos son reacciones de las defensas del organismo, sobre todo en menores de 10 años, por lo que son más un susto que una enfermedad grave.
Ayer vi a mi hijo con epilepsia, vegetal y medio muerto. Lo pase muy mal, la imaginación da para mucho, pero afortunadamente sólo fue una reacción de una gastroenteritis viral que, supuestamente, mañana habrá desaparecido.
Ojalá que esto permita a más de alguno mantener la calma y poder reaccionar de buena manera, sobre todo con los "tesoros" de nuestra vida.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Puta amigo que fuerte lo que les tocó. A mi, las pocas fragilidades que nos han tocado con nuestros hijos han sido tremendas y ninguna parecida a la tuya.

Les mando energía y paz para los cuatro y deseo en el alma que te siga llegando esa sabiduría para ver la vida, y me gustaría mucho que le llegara a mucha gente más.

Abrazo y besos para la family.

Anónimo dijo...

Amigo:
Lo importante es que cuando te pasa algo como esto, se pueda sacar en limpio algo que sea de utilidad para los demás.
Afortunadamente Andresito está como nuevo y somos nosotros los padres los que no podemos dormir mirandolo sólo para confirmar que respira, pero si ayer hubiera sabido lo que se hoy, podría haberme evitado varias cosas de las que ni quiero aordarme.
El susto no se lo doy a nadie.

Ricardo Grellet dijo...

Nada amigo
Ojala que esto le sirva a alguien en una emergencia como esta; la verdad que el susto no se lo doy a nadie.

Unknown dijo...

Pollito: Entre a ojear tu blog y me encuentro con esta mala noticia... Lo bueno es que ya paso y te re felicito por haber actuado con calma, yo también soy mamá y he llegado a la conclusión de que lo único que logra desquiciarme y dejarme al borde de la locura es que le pase algo a mi niño. Espero que esten todos mejor, recuperados del susto y el pequeñin de su pancita. Yo tengo algunos años más en esto de ser mamá, y soy muy amiga de los "secretos de las abuelas" cuando un niño llega a nibeles muy altos de fiebre y llega a convulsionar, es importantísimo bajar la temperatura con prontitud, a esas alturas, los antipiréticos no hacen mucho efecto y es muy difícil que un niño en estado de convulsion logre ingerirlos, por esto, mientras llega el medico o lo llevamos a la clinica (y no se rian) resulta muy efectivo ponerle trocitos de cebolla entre los dedos de los pies al niño(a) por no más de cinco minutos y luego limpiar muy bien con tohallitas humedas, no por higiene, si no para evitar que la temperatura baje más de lo que debe. Es un metodo arcano y para muchos divertido, pero si miran a su alrededor veran que las soluciones a todo se encuentran a nuestro alrededor y nos las regala la naturaleza ;)(de todas maneras consulte con su medico)
Un abrazo fuerte mi amigo del corazón.

Ricardo Grellet dijo...

Para bajar la temperatura, generalmente se recomienda bñar al niño, no con agua fria, sino con agua tibia.
Lo malo de este tipo de cosas, es que a veces probocan bajas de temperatura rápida, misma razón que hizo que se produjera la convulsión.
Entonces, acuerdense que a veces debemos saber que probocó la reacción antes de aplicar un remedio.
Por lo pronto, comprare cebollas.